¿Qué es respeto? ¿La valoración del prójimo? ¿La aceptación de la existencia de otra persona? ¿El acatamiento que se hace a alguien?, según dice el diccionario de la RAE. El respeto, ¿se gana o se merece? ¿Merezco el respeto de todos ustedes sin haberme conocido nunca en persona o hice algo malo como para no considerarme una persona meritoria de respeto?
Estuve haciéndome estas preguntas en estos días, llegando siempre a la misma conclusión, todo a raíz de una publicación mía en mi perfil del Facebook, en el que despotriqué con total libertad y “falta de respeto” a los jóvenes fallecidos el pasado fin de semana en el accidente automovilístico en San Bernardino. Antes de continuar leyendo, les sugiero que lo lean en este enlace.
Cuando ocurren esta clase de desgracias, y mueren jóvenes, adolescentes e incluso niños, la red se llena de mensajes de condolencia, pena y toda clase de empatía. Se pueden leer frases como “que esto sirva de ejemplo” y parecidos, que misteriosamente pasan al olvido a la semana siguiente.
Yo fui vapuleado por un grupo de personas (como podrán leer en los comentarios de la publicación) por una falta de sensibilidad, de respeto, y por si fuera poco, de humanidad. “Ojalá no se te muera así un ser querido”, me decían, como si mi corazón sufriera de forma progresiva de un congelamiento irremediable.
Yo ya vi la muerte muy de cerca durante mi adolescencia, la presencié de segunda mano con la pérdida de mi mejor amigo y con la constante preocupación que tuve por otras amistades que se encontraban regularmente al borde del precipio. Alcohol, drogas y un total descontrol, y ya vi la muerte de cerca. Por supuesto, eso no me convierte en una entidad poseedora de la verdad absoluta, pero definitivamente me hace sentir con derecho a decir lo siguiente:
Si manejás un automóvil en estado de ebriedad y te llevás por delante a medio mundo, sos un pelotudo de mierda estando vivo o estando muerto. ¿Por qué debería respetar yo la no existencia de alguien que solamente era un peligro para la existencia de otra persona? ¿Porque no lo conocía? ¿Porque era amigo, hijo, novio de alguien más?
Mi mejor amigo murió porque estaba en la carrocería de una camioneta conducida por alguien en estado de ebriedad, y lloré su muerte, pero eso no hace que haya sido menos pelotudo. Leí lamentaciones de personas allegadas a algunos de los fallecidos, pero su añoranza no quita el hecho de que estar conduciendo el automóvil a 200Km/s es un crimen, y por lo tanto, ellos eran potenciales criminales. ¿Por qué debería respetar?
En alguno de los comentarios alguien me tilda de hipócrita, como si tal título fuera algo tan difícil de conseguir, como si nadie más deseara en silencio que ciertas personas murieran o sufrieran percances. Y no iba a escribir sobre esto, pero hace media hora una amiga, compañera de cursillo de uno de los fallecidos, me escribió lo siguiente:
“Probablemente no sea lo más bueno decir esto, pero él era un completo idiota, no me sorprende para nada que haya muerto borracho”.
Hay niveles y niveles de hipocresía. Hay niveles y niveles de respeto. Por supuesto, nadie en mi publicación se hubiese quejado en absoluto si estos tres jóvenes se hubiesen llevado con ellos a una niña de 10 años que justamente cruzaba la calle, o a una familia, o a algún perro.
Dudo mucho que hubiese recibido tanta bronca por parte de unos cuantos pseudo-sensibles si estos tres pelotudos de mierda se hubiesen llevado por delante a alguna persona inocente. Alguien inclusive puso una cara triste porque derribaron un árbol en el accidente, y definitivamente ese árbol podría haber tenido más vida que los tres individuos juntos. Ese árbol no necesitaba salir a demostrar su virildad con mucho alcohol y mucha velocidad. ¿Les debo respeto a ellos? En absoluto.
Claro, ninguna de estas personas despotrica con deseos fervientes de muerte a los políticos y a los pedófilos y a los asesinos múltiples y a los ladrones. Existe una notable escala de grises que algunos no quieren ver, y prefieren callarse para estar en el grupo de los “sensibles” y “respetuosos” durante un momento, para luego volver a su estado natural. La diferencia entre mi amiga y yo, es que yo dije exactamente lo que pensaba y sigo pensando. ¿Eso me hace menos persona? ¿Eso me hace menos humano?
Y al contrario de lo que algunos sugieren, no me pone FELIZ que ellos hayan muerto. Quizás dejando de lado este horrible percance, podría o no tratarse de personas interesantes que podrían haber aportado o no algo interesante a la vida. No puedo saberlo. No, lo que siento es ALIVIO. Alivio porque murieron solamente ellos y nadie más. Alivio porque murieron ese día y no el próximo sábado, quizás cuando hubiesen decidido salir con el mismo automóvil a 200Km/h sobre la Avda. Mcal. López, en el momento exacto en que mi novia y yo estaremos cruzándola, siendo eliminados de esta vida por culpa de su idiota irresponsabilidad e imprudencia.
Y mientras sigan muriendo personas producto de la irresponsabilidad y la imprudencia, llevándose con ellos nada más que la alegría de unos pocos, voy a seguir diciendo que es un ALIVIO. Que la vida no quiera que un día de estos, muera de manera similar alguien que quiero porque decidió subirse al automóvil de alguien que estaba borracho. Seguramente lamentaré su muerte, pero eso no va a quitar el hecho de que será un PELOTUDO DE MIERDA.

y la verdad que una “amiga” suya del face pegó en los comentarios de esta página lo que el propio chico comentaba en su face y al parecer era nomás luego un tonto de remate..
http://www.abc.com.py/nota/tres-jovenes-mueren-en-aparatoso-accidente-a-la-salida-de-san-ber/
Estoy de acuerdo con tu post, es más a mi ni me parece que haya sido un accidente…eso fue un suicidio a todas luces!!!
Y a mi no me interesa profundizar en el POR QUÉ, solamente me remito a condenar el acto criminal de manejar con imprudencia e irresponsabilidad.
Buenas noches, mirá la fecha en que vengo a comentar esto, pero bueno, mejor tarde que nunca. Transcurridos los días se dio lo que suponía, los sensibles se olvidaron del asunto. No obstante, me resulta dramáticamente inentendible la atención de los medios de comunicación hacia el caso.
Hace unas horas, un nuevo informe mencionaba que otro vehículo podría estar involucrado y bla bla bla. ¿Tan poco sucede en el país para que esto sea relevante? A ver, es un accidente de tránsito, pero con elementos “glamorosos” como para que se de seguimiento, jóvenes, alcohol, clase media alta, etc.
A mi criterio, aquí cabe el respeto hacia las demás personas. Los fallecidos ya no podrán ser resucitados. A las familias resignación. Pero, ¿cuál es la atención que se da para que situaciones similares no se repitan? Ninguna. ¿Porqué? Porque es difícil obligar a educar, pero también porque vende. Es decir, a los medios en general, les conviene que se sucedan situaciones similares, como pasa año a año.
Lacrimógenas y adaptables a los noticieros, estas “noticias”, son presentadas sin la más mínima consideración hacia las personas que no tienen nada que ver en el asunto y peor aún sin dar un toque de atención a quienes podrían estar como espectadores y aprender una lección.